Page 10 - ABC del nuevo sistema de justicia penal en Mexico
P. 10

esto, lo que permite que un cuerpo policiaco cumpla a cabalidad con las tareas que la       Quienes temen que sus intereses se vean afectados, ya han salido a protestar. adu-
            constitución y la ley le han asignado es su proximidad y capacidad de diálogo con la so-    cen que los juicios orales son lentos y costosos. esto también es cierto. Pero la idea
            ciedad civil. Repitámoslo: su proximidad y capacidad de diálogo con la sociedad civil.      de la reforma no es aumentar el número de juicios, sino, al contrario, instigar a que
                                                                                                        la mayoría de los asuntos penales se diriman a través de mecanismos de justicia
            la  razón  es  fácil  de  entender:  ni  los  más  profesionales  servicios  de  inteligencia   alternativa, como la mediación, la conciliación y el arbitraje. en suma, que no ten-
            o los operativos más sofisticados, ni los dispositivos tecnológicos mejor diseñados o       gan que llegar a juicio. “¿entonces va a negociarse la justicia?”, claman furiosos los
            los agentes infiltrados más perspicaces, pueden disponer de los datos con los que           enemigos del sistema acusatorio. la verdad es que la solución de conflictos es uno
            cuenta la ciudadanía: ésta sabe dónde están las casas de seguridad donde mantienen          de los fines del Derecho y, si ello se logra a través de acuerdos amistosos entre las
            oculto a un secuestrado, en qué zonas de la ciudad  se vende droga y dónde se hallan        partes, esto no debiera inquietar a nadie.
            los almacenes en que los grupos delictivos acopian armas. sabe, incluso, la fecha y
            hora en que va a cometerse un delito…                                                       el propósito de la reforma, a la manera de otros países más desarrollados, es que
                                                                                                        sólo los casos más delicados se presenten ante un juez, quien deberá dirimirlos con
            conocedores de esta riqueza informativa, las autoridades se esmeran en invitar a            celeridad y transparencia. la sociedad debe verificar qué pruebas obtuvo la policía
            la sociedad civil a que denuncie, a que colabore con ellas… Desgraciadamente, la            y cómo elaboró sus acusaciones el Ministerio Público.  Por añadidura, el juez tendrá
            invitación no es suficiente. ninguna persona en su sano juicio aceptaría delatar a          que explicar el motivo de su decisión en una audiencia pública. si todo esto se lo-
            sus cómplices o rendir testimonio ante un juez si sabe que su denuncia acabará di-          gra, no es aventurado apostar a que pronto veremos una participación más intensa
            fuminándose en un turbio litigio, en el que el acusado pueda acabar corrompiendo            —mucho más intensa—, por parte de la sociedad, en lo que a seguridad pública,
            al policía, al agente del Ministerio Público o al juez. a ninguna persona puede exigír-     procuración e impartición de justicia se refiere.
            sele una conducta cívica valiente si es probable que ésta no vaya a servir de nada o
            —peor aún— vaya a poner en peligro su vida.                                                 la reforma penal tiene riesgos, naturalmente. conforme pasa el tiempo y se avanza
                                                                                                        en la legislación secundaria, se han ido advirtiendo algunas insuficiencias. Pero las
            ¿Qué hay que hacer, pues, para que la sociedad civil participe, hombro con hombro,          insuficiencias pueden enmendarse de forma paulatina, en miras a construir un país
            con sus autoridades? esta respuesta también es simple: brindarle confianza. Dicha           más justo. lo que no parece razonable es mantener un sistema tan intrincado y, por
            confianza, desde luego, nunca va a conseguirse con un sistema penal laberíntico y           ende, tan alejado de la ciudadanía. un sistema así no abona al desarrollo económico
            tenebroso, como el que padecemos actualmente: un sistema donde pocos rinden                 y político de México. Menos aún, en una época en que el país busca incentivar la in-
            cuentas y donde los jueces condenan o absuelven sin que la sociedad sepa por qué.           versión nacional y extranjera, convertirse en un interlocutor respetable en el mundo
                                                                                                        globalizado y, sobre todo, consolidarse como estado democrático de Derecho.
            la reforma que impulsó el Presidente Felipe calderón, en 2008, parte de la premisa
            de que sin transparencia no hay justicia. aunque los detractores del cambio han                                                                             gerardo laveaga
            apuntado que la reforma no va a acabar con la inseguridad como por arte de magia                                                                         Director General del
            —lo cual es cierto—, soslayan el hecho de que el fin de la reforma no es abatir la                                                       Instituto Nacional de Ciencias Penales
            impunidad de la noche a la mañana, sino crear un sistema que inyecte agilidad al
            proceso y propicie que la sociedad confíe en sus policías, sus agentes del Ministerio
            Público y sus jueces.




            10                                                                                                                                                                     11
   5   6   7   8   9   10   11   12   13   14   15